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lunes, 19 de mayo de 2014

Wood Elves Vs Reinos ogros. Primera batalla con Silvanos.

Pues os traemos la primera batalla que he jugado con el nuevo libro de ejercito Wood Elves. Siendo la primera batalla de este nuevo libro de ejército nos hemos extendido un poco, mostrando casi la totalidad de la batalla para que podáis apreciar como juegan los nuevos elfos y como se pagan todos los errores que se cometen con ellos.
Recordar la regla de la casa que sustituimos un dado en el movimiento por un 3 automático y hostigadores pueden moverse tras reagrupar. En el siguiente vídeo informe ademas probaremos que los jugadores tengan 1D6+4 dados de energía en vez de 2D6 para que no haya fases de magia de broma o definitivas.

La verdad es que el primer army que he jugado de Silvanos me ha gustado mucho. Es en su mayoría un ejercito de temática difusa con un poco de todo para que haya variedad y se vean diferentes unidades algo grandes. No os pongo listas porque es un ejército más de prueba que otra cosa, aunque las listas competitivas serán algo así con mas caballería rápida y unidades de hostigadores mas pequeñitas.

Os dejo el link  de la batalla y os pongo un resumen de mis impresiones y de la batalla más abajo (alerta spoiler).



Los elfitos me han dejado muy bien sabor de boca. Pero aviso a navegantes, jugar con listas como ésta es muy duro, requiere mucha más concentración que otras listas y las batallas van a ser más largas por:

-Fases de movimiento donde hay que pensar mucho y mover unas 15 unidades.
-Fases de disparo larguísimas donde disparas con todo el mundo y tienes que pensar a qué disparar en función de tu último disparo.
-Si el silvano juega bien se jugará hasta el 5º turno mínimo con casi todo lo que se empezó por ambas partes.

Preparaos para partidas largas que pondrán a prueba vuestros nervios. XD

En lo que respecta a la batalla es cierto que cometo bastante errores dado que estoy algo desentrenado con silvanos y listas difusas. Los errores más gordos los cometo con la unidad de hermanas con general y porta: Primero despliego mal el bosque, obligándome a mi mismo a arriesgar al mago Nivel 4 para aprovechar su regla de bendición de los antiguos. Luego los muevo olvidándome de que están para dar liderazgo y repetición de tiradas y de que hay un escupehierros. Esta mala memoria mía me cuesta el general y una carga no deseada de los wild raiders que dos turnos más tarde igual rentaba a más no poder.

También quiero destacar la unidad de guardia eterna con shadowdancer, que me ha convencido, y los wild raiders, que no sabes lo potentes que son hasta que lanzas esos 15 ataques de F5. Me da pena los forestales, que esto ya lo sabía, pero se ha visto claro en esta primera batalla, tienes que llevar todos los que puedas y además dos águilas, quedándote sin un hombre palo como mínimo por puntos de singulares.

Como conclusión: Estoy bastante contento en general porque se pueden volver a jugar silvanos, ya estáis corriendo a desempolvarlos que ya no es como antes, ahora se pueden jugar. En el siguiente vídeo informe vamos con unidades de espíritus del bosque a ver qué tal rinde un army de combate.

martes, 8 de abril de 2014

Altos Elfos VS Reinos Ogros (Videoinforme y trasfondo).

Pues aquí os dejamos nuestro primer vídeo-informe de fantasy. Lo habría subido antes, pero nunca había hecho uno y he tenido que aprender los truquillos para montarlo, obtener la máxima calidad posible y enfrentarme a los habituales problemas cortesía de windows. Después de cuatro programas he trabajado con el programa Freemake Video Converter porque no me funcionaba el Windows Movie Maker en Windows... He quedado bastante contento con el programa utilizado; aunque a primera vista me he llevado un susto por su aparente complejidad, luego ha demostrado ser sencillo e intuitivo. Después de unos tutoriales y pruebas esto es lo que ha salido, seguiré aprendiendo a usar esta y otras herramientas para que cada videoinforme sea mejor que el anterior.


En esta ocasión hemos dejado a un lado la parte estratégica para centrarnos en el desarrollo de la batalla. Ésta va a ser la única partida con esta característica dado que es la primera que grabamos. En las próximos videoinformes ya nos centraremos mas en la estrategia, en la táctica y veremos rodar los dados.

Tenemos dos reglas de la casa:
-En cualquier tirada de Movimiento sustituimos el dado más bajo por un 3 automático, en caso de que se tiren varios dados, solo uno será aleatorio, el resto será sustituido por un 3. Usamos el total de la tirada para ver si se activan las habilidades de carga como la arremetida Ogra. Esta regla es para eliminar la enorme aleatoriedad de la fase de movimiento.
-En las criaturas monstruosas con jinete, siempre se tira a 6+ a ver si se impacta al jinete o a la montura, independientemente de si el disparo es de plantilla o habilidad. Esta regla es para poder usar los bichitos mas molones, que si no los cañones no permiten usarlos por el 2x1.

Este es el enlace al videoinforme:
Video informe 1 - Altos Elfos VS Reinos Ogros

Estad atentos que iremos subiendo más, con mejor edición y mejores recursos, que éste es el primero. Disfrutadlo y no os cortéis a la hora de ponernos verdes por lo que está mal o puede ser mejorado, que así se aprende. 

Y para los que se leyeron el prologo de la anterior, os dejo más trasfondo de lo que sucedió tras la batalla. Disfrutad del regalito.

Con vino se pasa.

-Maldito necio.- Suspiró con preocupación Cahlion. Nariel usó toda su determinación para seguir con el ritual de curación que llevaba a cabo. Por un lado le dolía ver a Cahlion tan decaído, algo impropio en el guerrero que siempre mostraba una actitud estoica de férrea determinación.  Por otro lado la gravedad de las heridas de Gwenderan exigía toda su atención. De no ser por los hechizos sombríos de teleportación de la Dama Malwen, no se podría haber hecho nada, pero la celeridad con la que actuó permitió que las habilidades sanadoras de  Nariel llegasen a tiempo. 

La elfa observo con sigilo a Cahlion, continuar con la sanación exigía tratar las heridas directamente quitando los vendajes, y no era algo que quisiese mostrar a su hermano. -Podéis traerme algo mas de agua, Sir. Esta ya no sirve-. Cahlion levanto la cabeza con sorpresa y rapidez.-Sí claro.- Respondió saliendo de su ensimismamiento. -El agua debe estar templada.- Matizo Nariel, aliviada de poder continuar sola.

El elfo abandonó la estancia con premura, nervioso, como si de la misión encomendada dependiese toda la creación. La sanadora observo al guerrero abandonar la habitación con un sonoro portazo, del que se disculpó con rapidez abriendo la puerta de nuevo para cerrarla con delicadeza. -Lo... Lo siento.- Se escucho a través de la puerta. 

Nariel sonrió, nunca había visto a Cahlion mostrar torpeza o preocupación. Ver al disciplinado guerrero tartamudear y abandonar sus modales era algo nuevo. Suspiró con seriedad y comenzó a retirar los vendajes que cubrían el torso del jinete de grifo.

-Parece grave-. Asusto Malwen a Nariel, que miraba la herida con curiosidad, con su cabeza a pocos centímetros de la cabeza de la sanadora. -Dama Malwen, me habéis sorprendido- Exclamó la elfa con el susto aún en el cuerpo. -Debéis disculparme. Pero...- Rogó la sanadora, agitando levemente las vendas manchadas de rojo intenso. -No os preocupéis, aguardaré en silencio a que terminéis vuestra tarea.- Dijo Malwen mientras buscaba dónde sentarse. 

Nariel prosiguió con la cura, aunque algo irritada al sentirse observada, pero la crispación desapareció en cuanto se concentró en su trabajo. Malwen sintió algo de malestar al ver a la elfa tratar al enfermo ahondando en la carne. La Tejedora de Sombras había participado en varias batallas, poniendo sus habilidades al servicio de varios príncipes. Conocía la brutalidad y la violencia de la guerra, y aunque nunca había participado en un combate cuerpo a cuerpo gracias a su magia, sí se había inmunizado contra los aspectos más sanguinarios de las batallas. Sin embargo, la visión en frío del interior del cuerpo le produjo una desazón enorme. Malwen miró a Nariel impresionada por la naturalidad y frialdad con la que operaba. 
-Ya está, aunque llevará tiempo, se curará. Ya no hay peligro. Solo resta guardar cama- Declaró aliviada Nariel al terminar. -¿Guardar cama? ¿Gwenderan? Esa herida se va a abrir más de una vez.- Afirmó Malwen con seguridad y cinismo. Ambas elfas se miraron con resignación. 

-¿Y que tal tu primera batalla?- Cambió de tema la Tejedora de Sombras.

-Bien, supongo... Al principio con nervios, pero en cuanto empezó todo... Pues no tuve tiempo para nada. Bendecir, curar, bendecir, curar,bendecir, curar... Mientras todo el mundo gritaba y voceaba. No sé... Estar tan ocupada no me dejó prestar atención a lo que pasaba.- Explicó Nariel, intentando encontrar una respuesta que agradase a Malwen.

-Mejor así. La primera vez que participé en una batalla, no fue en la retaguardia como en tu caso, sino en un flanco que cayó al poco de empezar todo. Podría haber escapado sin ningún problema usando mi magia, pero las piernas me fallaron. Me quedé paralizada en mitad del caos, de no ser por Odan... Yo por aquel entonces era una prometedora archimaga, de buena familia e influencia notoria. Odan era un soldado, de esos que van delante porque son prescindibles.- Malwen hizo una pausa para estudiar las reacciones de Nariel. La elfa mas joven escuchaba con atención, intentando imaginarse lo que la decían. La tejedora de sombras paralizada, Odan no siendo un general, ¿Soldados prescindibles? ¿Eso existía? No hay nadie prescindible, pensaba confusa Nariel. 

-Pues sí, Odan me agarró como a un saco y conmigo a la espalda recorrió todo el campo de batalla hasta ponerme a salvo. Luego fue corriendo a unirse de nuevo a la refriega en el centro de la línea, donde se soportaba todo el castigo. Al final ganamos, pero mientras era llevada como un saco de centeno, vi las imágenes mas horrendas y escalofriantes de mi vida.- Recordó con tristeza Malwen. -Seguramente... No haya sido lo peor que haya enfrentado en mis años de lucha, pero fue la primera vez que vi el mundo como realmente era fuera de los muros de palacio. Debería haber hecho como tú, empezar en la retaguardia, pero era arrogante y no tenía miedo.- Nariel escuchaba con la máxima atención. Prohibiéndose hablar para no cortar la historia. Malwen alargó la última pausa todo lo que pudo, disfrutando de la atención y de la cara de expectación de la sanadora.

-Ese día, por la noche, cuando deje de temblar y me repuse, jure que nunca volvería a pasar miedo. Que no volvería a desfallecer.

-¿Y por eso eres ahora tan fuerte?- Pregunto Nariel, emocionada.

-No... Si te soy sincera... He quebrantado ese juramento en muchas ocasiones.

-Pero...- Balbuceo Nariel decepcionada. Si alguien como ella, la poderosa Tejedora de Sombras podía fallar, que pasaría con ella misma.

Malwen sonrió al ver la decepción en los ojos de la muchacha y con voz maternal y tranquilizadora dijo: -¿Sabes por que soy tan fuerte? Porque cada vez que rompo mi juramento, me levanto y juro que jamás volveré a flaquear. Así vuelvo a la lucha, así dejo atrás el miedo, así sigo adelante.- Rodeando las manos de Nariel con dulzura, siguió hablando. -Escúchame niña, todos tenemos miedo, dudas; tarde o temprano aparecen, es entonces cuando se demuestra quién tiene fuerza y quién no. Así que arriba ese ánimo niña, que sé que hay fuerza de sobra en ti. Una fuerza que yo nunca tendré.

Nariel asintió feliz pero insegura. Malwen, incomoda con la situación, se retiró hacia atrás. Y con clara intención de cambiar de tema se quejó mirando a Gwenderan.

-No todos tienen miedo, aunque así acaban. ¿Cómo se le ocurre cargar de frente a una de esas enormes y peludas criaturas?

-Por lo que he oído, antes venció a otra criatura aun mas grande. Un colmillos trueno, creo...

-Impresionante, de un modo demente, pero impresionante.  

Cahlion entró despacio portando una bandeja con tres cuencos con agua. Las dos elfas se giraron al unisono, dejando de mirar a uno de los hermanos para mirar al otro.

-Traigo el agua. No sabía cómo de caliente debe estar, así que te traigo tres cuencos con temperaturas diferentes por si acaso. ¿Dónde dejo el agua?

-A quién venia a buscar. Vamos, Odan quiere tu opinión. El maromo temerario no se moverá del sitio.

-El maromo temerario es mi...- Respondió airado Cahlion mientras dejaba las bandejas en un lugar seguro.

-Si. Es tu hermano. Y como está débil debes protegerle de todo. Menos ñoñerías, hay cosas por hacer.- Interrumpió Malwen a Cahlion mientras conjuraba uno de sus hechizos de teleportación y cogía de la mano al enfurecido guerrero.

Un parpadeo es lo que tardaron en desaparecer ambos de la vista de Nariel y aparecer en el camarote de Odan, que revisaba los muchos mapas y cartas de navegación que se distribuían sobre la mesa de manera desordenada.

-Explícaselo- Dijo Odan contundéntemente a Malwen mientras centraba su atención en Cahlion, que se estaba mordiendo la lengua en presencia de su comandante por las palabras de la hechicera hacía su hermano.

-Resumiendo. Nos han desviado de nuestro rumbo inicial.

-¿Desviado? ¿Cómo?

-Controlando los vientos, trasteando con los instrumentos marítimos y con sutiles pero elaboradas ilusiones. El control de los vientos y las ilusiones es cosa de alguien poderoso, lo está haciendo a mucha distancia y ocultándose de manera impecable. Durante dos semanas se me pasó por alto. Ahora que he detectado el encantamiento, he podido estudiarlo y aunque aún no he podido dispersarlo, sí he detectado matices oscuros. No sé si es magia negra, demonología o nigromancia. Pero los poderes ruinosos han contaminado y reforzado la ilusión.- Malwen se dirigió a la mesa donde estaban los mapas y rebuscó entre ellos. Cogió una brújula y se la lanzo a Cahlion. -Como he dicho, el control de los vientos y las ilusiones son cosas de un hechicero y de las que yo debo ocuparme, pero el sabotaje de los instrumentos no. Tenemos un infiltrado en alguno de los dos barcos.

Cuando terminó de hablar la archimaga, Odan gruñó disgustado. -No me gusta nada esta situación, no me gusta estar a ciegas. No tenemos control sobre el barco y no tenemos control sobre nuestros soldados.

-¿Que hacemos?- Preguntó Cahlion, inquieto.

-De momento tener los ojos abiertos y esperar a ver dónde acabamos. El control que tiene nuestro distante enemigo es limitado, puede desviarnos de nuestro rumbo, pero no apartarnos de él. Simplemente nos está retrasando. Sus motivos aún están ocultos, pero los desvelaremos con el tiempo.- El general paró de hablar para mirar al soldado. -Cahlion, los soldados se abrirán mas contigo que con su general, necesito que encuentres al espía.- El general centro su mirada en la archimaga. -Malwen, necesito el hechizo dispersado cuanto antes. Por poco que nos desvíen, pueden habernos retrasado semanas, o acercado a zonas peligrosas.- Odan empezó a trastear con los mapas dispersos de la mesa, su mueca de suma seriedad dejaba entrever su preocupación. -De seguir así... Las cosas se pondrán muy feas.- Concluyó. Luego con un gesto invito a sus subordinados a salir de su camarote.

Cahlion salió con una expresión difusa del camarote. Se giró para hablar con Malwen, para intentar poner en orden sus ideas, pero lo único que encontró fue una nube oscura que giraba sobre si misma como una espiral y que luego se desplazó hacía el otro barco.

-¡Tierra a la vista!- Gritó el vigía, interrumpiendo los pensamientos desordenados del guerrero. Miró a su alrededor con incredulidad.-Un traidor... ¿Cómo podía ser eso posible?- Pensó mientras se acercaba a la barandilla del barco con la mano posada sobre la guardia de su espada. Observó la playa que se dibujaba en el horizonte y se apoyó en barandilla. -Tiempos aciagos se acercan- Se lamentó Cahlion mientras apretaba la empuñadura de su espada. -Tiempos aciagos...  

miércoles, 2 de abril de 2014

Hoy batallón de Fantasy,

Pues hoy a tocado batallón de fantasy. Altos elfos VS Ogros a 4.000 puntazos. Hemos empezado a las 6, así que solo hemos podido montar campo de batalla, desplegar y jugar el primer turno antes de cenar, así que mañana la terminamos.

Jugamos con ejércitos algo patxangueros, intentando meter un poco de todo para que haya mas variedad. Al final de la entrada he escrito una minihistoria para ambientar un poco la batalla. Espero que la disfrutéis, si os gusta, no dudéis en comentar, que se puede comenzar una campaña narrativa sin problema alguno para vuestro goce y disfrute.

Ejercito Alto Elfo
Ungido de Asuryan - Espada Antiheroes, Armadura de Plata y Piedra del Amanecer
Archimago - Nivel 4, Arma de mano, Libro de Hoeth y Talisman de salvación.
Archimago - Nivel 3, Arma de mano, Talismán de Resistencia y Pergamino de Dispersión. 
Noble Portaestandarte - Arma de mano, Arco de Ellyrion, armadura pesada y Escudo de Sierpe Marina.
Noble en grifo - Lanza de caballería, Armadura del Dragón, Escudo hechizado, Corona Dorada de Atrazar, Poción de Temeridad, ataque en picado y reflejos rápidos.
28 Guradias del Mar - GMC
28 Guradias del Mar - GMC
3 unidades de 5 Guardianes de Ellyrion - Arco y músico.
22 Leones Blancos de Cracia  - GMC y  Pendon Reluciente.
21 Guardia del Fenix - GMC y  Estandarte de la Llama Perpetua.
28 Maestros de la Espada de Hoeth - GMC y  Estandarte del Dragón del Mundo
1 Carro de leones de Cracia - Armas a dos manos y armaduras pesadas.
1 Escolta celeste - Lanzavirotes Ojo de Águila y lanzas.
6 Hermanas de Avelorn - Arco de Avelorn, arma de mano y armadura ligera.
5 Hermanas de Avelorn - Arco de Avelorn, arma de mano y armadura ligera. 
2 Lanzavirotes
4000 puntos clavados

Ejercito Ogro
Despota - Espada Veloz,armadura pesada, Escudo Hechizado, Talismán de Salvación y Corona de mando. 
Maestro carnicero - Nivel 4, Espada de Poder, Báculo Canalizador, Armadura del Destino, puno de hierro, amuleto de la suerte y ojorroca.  
Matarife - Nivel 2, arma de mano, Escudo encantado, Baratija de Obsidiana, Pergamino de Dispersión e Icono del Acero Maldito. 
Panzafuegos - Arma a dos manos y Corazonaverno.
8 Ogros - Arma de mano, puño de hierro, armadura ligera, músico y portaestandarte.
8 Ogros - Arma de mano, puño de hierro, armadura ligera, músico y portaestandarte.
9 Tripaduras -  Arma a dos manos, armadura pesada, GMC y Estandarte Pieldragón.
2 unidades de 10 Gnoblars - Arma de mano, arma arrojadiza y tramperos.
8 Comehombres -  4 con dos armas de mano, 4 con arma de mano, armadura pesada, GMC pendón reluciente.
4 Suelta fuegos
4 Dientes Martirio - Arma de mano, puño de hierro, armadura pesada y GMC. 
4 unidades de 1 Colmillos de Sable.
2 Escupehierros
1 Colmillo de Trueno
4000 puntos Clavados.

El campo de batalla donde nos daremos de tortas.


Jugar ogros es un bendición, se despliegan en tiempo récord.


Mañana el informe de batalla, que aunque hoy hemos jugado el primer turno, seguramente empecemos mañana de nuevo. En el turno 1 al jugador ogro le ha huido fuera de la mesa el Colmillos de Trueno, también han fallado su chequeo de pánico los Sueltafuegos y un Escupehierros, quedándose a escasas UMs del borde, desmontándose un flanco en el acto. Todos los chequeos se han hecho a distancia de porta y provocados por la muerte de un Colmillos de Sable. No comments...

Así que por el bien de la diversión y la épica le propondré empezar de nuevo. De momento aquí os dejo el prologo a la batalla desde el punto de vista Alto Elfo, que para algo los juego. 


Red wine, red blood.

Nariel se detuvo en la escalinata que daba al castillo de popa. Llevaba ya varios días dándole vueltas al mismo tema. Suspiró para coger fuerzas y siguió subiendo, haciendo que su sedoso y blanco vestido acariciase cada escalón con suavidad. Se detuvo otra vez cuando la escalinata terminó y miró al elfo que se apoyaba en la barandilla oteando el mar. Se acerco sigilosa y tímida, poniendo en orden sus pensamientos.

-Ser Cahlion...- Susurro la elfa, intentando no interrumpir bruscamente al noble. Pero su vocecita fue engullida por el océano, cosa que la irrito levemente. -Ser Cahlion.- Dijo esta vez con firmeza. 

-Dama Nariel. ¿Qué hacéis aquí? ¿Os mareáis en el camarote y habéis salido a tomar el aire? Preguntó el elfo con preocupación, centrando ahora su atención en Nariel.

-No, Ser Cahlion. Es otra cosa, más...

-Llamadme Cahlion a secas.- Insistió el elfo como ya lo había hecho antes y miró con severidad a Nariel, haciendo el dolido por la educación con la que le trataba.

-Como deseéis... Cahlion.- Dijo la elfa,  feliz y confundida al mismo tiempo, y continuó hablando algo más segura y a gusto. -Sé que no soy quién para criticar las decisiones del consejo militar, pero... me parece algo excesivo el despliegue militar que se ha hecho por el... vino.- Recriminó Nariel esperando la mejor respuesta del mundo con los ojos y la boca bien abiertos.  

Cahlion se sintió algo sorprendido por la declaración y por la expresión de la cara que hacia la elfa. Carraspeo tapándose la boca con la mano y después de unos segundos habló. -No se trata del vino, es una acción de castigo por los actos despreciables de una raza aún más despreciable. No podemos permitir que estos actos de violencia y piratería queden impunes. Éste es el verdadero motivo, y no lo que los más cínicos o irresponsables murmuran. 

-Dudo que haya acto mas cínico e irresponsable que justificar una guerra.- Aseguro con sorna una voz femenina. Cahlion se estremeció con malestar al escuchar aquella voz elegante y fina. Nariel sonrió al ver el sentimiento que al hombre le causaba la mujer que acaba unirse a la conversación y que ya conocía.       

-Dama Malwen. Qué placer tan inesperado. Creo que os habéis equivocado de embarcación.- Dijo malhumorado Cahlion a la elfa de vestido gris, pelo negro rizado y ojos aun mas negros. Malwen no hizo caso alguno al hombre y se dirigió hacia Nariel. -Es increíble, cada día estas mas bella. Mirate, ya toda una mujer, con edad suficiente para que pueda odiarte por esos grandes ojos del color cielo herencia de tu padre y ese pelo rubio como el trigo que te lego tu madre.- Cuando terminó de hablar Malwen suspiró feliz de reencontrarse con Nariel, a la que veía sonrojarse por los halagos que la había regalado. Luego miró al elfo con desidia y le dedicó un frío saludo con la cabeza. 

-Es impresionante, soldadito, que te tragues toda esa basura del castigo a los malvados. ¿Crees que  se movilizarían más de doscientos efectivos, de las siempre menguantes fuerzas élficas, por defender nuestro honor y vengar a los caídos? Tú y tus soldaditos os movéis porque los humanos son unos viciosos borrachos, y sus líderes son viciosos, borrachos y además vanidosos. Pagan  exorbitantes cantidades de oro por nuestro afrutado y exuberante vino, solo para el goce de paladares exigentes. Y parece ser que los ogros le han cogido gustillo a ese exuberante sabor afrutado. Por eso vamos a la caza de los ogros. Para que el dinero siga fluyendo como el vino, por eso estáis aquí.- Malwen ladeó la cabeza confundida, al darse cuenta de que había pasado por alto la cuestión mas importante.-El tema es... ¿Qué haces tú aquí?- Preguntó a Nariel, que ahora meditaba quién tendría razón, si el noble Cahlion, o la sabia Malwen. 

-Yo... he venido a ayudar.- Respondió la elfa con una gran y sincera sonrisa a la que Malwen reaccionó frunciendo el ceño y hablando con voz compasiva suspiró. -Qué mal lo vas a pasar en esta vida, niña-. Según pronunció su última palabra se escuchó un rugido, los tres giraron la cabeza para contemplar como un enorme grifo les sobrevolaba trazando círculos cada vez mas pequeños en torno al castillo de popa. 

-Hazme sitio hermanito-. Gritó el jinete de grifo a pleno pulmón. -Ni se te ocurra, asno irresponsable-. Le insultó Cahlion mientras agitaba los brazos exhortándole a que siguiese volando y aterrizase en la cubierta. -Tarde hermanito, ya no hay opciones- Respondió el jinete disfrutando de la situación. 

Cahlion tomó por el hombro a Nariel y la condujo hasta las escalinatas, Malwen se apresuró tras ellos mientras las garras posteriores de la criatura alada chocaban contra la madera del barco en un primer intento de aterrizaje. -¡Casi lo tengo!- Gritó el jinete, tirando hacia arriba con vehemencia de las correas para que se elevase su montura. El grifo giró sobre sí mismo haciendo un picado, y en el último momento, a una orden del elfo, extendió las alas frenando su velocidad. El rumbo que llevaba el majestuoso monstruo era el correcto, pero la velocidad inadecuada, posó sus patas en el borde del barco y sus garras se clavaron con fuerza en la madera dejando surcos al no poder frenar por la inercia. El jinete, al ver que el grifo no podría frenar llevándose consigo la barandilla interior, dio un salto sin soltar las correas y cuando hubo tocado suelo, clavó sus botas en los surcos dejados por la criatura e hizo fuerza hacia atrás para frenarla. Durante unos segundo elfo y grifo derraparon por la cubierta del barco chocando suavemente contra la barandilla que se situaba entre las dos escalinatas que subían al castillo de popa.

-¿Has visto algo mas impresionante, hermanito?- Preguntó orgulloso el jinete mientras miraba la escena que había causado sin soltar las correas.

 -¡¿Impresionante?! ¡¿Es que estás loco?! ¡¿O es que el aire de las alturas te ha congelado el seso?! Si no fueras mi hermano... Te juro que...- Voceó Cahlion fuera de sí. 

-Niños, niños.- Se interpuso Malwen entre los dos hermanos con voz maternal. -Hay cosas más importantes en estos momentos que vuestra incapacidad para demostraros amor fraternal. Gwenderan se viene conmigo donde el comandante Odan.- Malwen alzó el brazo derecho y tomó por la cintura a Gwenderan, que se giró para mirar con ojos traviesos a la elfa. -Qué lanzada- Susurro al oído de Malwen, que miró a los ojos al jinete de grifo y con tétrica crueldad susurró: -Vuelve a hacer una broma así, y te mandaré a volar sin necesidad de montura.- Gwenderan reculó al no poder soportar la férrea e intimidatoria mirada de la elfa. Mientras tenía lugar esta conversación una nube afilada y negra engullía a ambos elfos, deshaciendo su figura. Cuando no quedo nada de la silueta de Malwen y Gwenderan, la oscura nube se desplazo hacía el barco que tenían a estribor, dejando a Cahlion furioso rechinando los dientes y mordiéndose la lengua y a Nariel impresionada por la señorial criatura a la que estaba acariciando y que respondía con el mismo calor que le otorgaba la elfa.

La negra nube se disipo sobre la nave, haciendo reaparecer a los elfos. Una figura aristocrática e inquisitiva esperaba frente a ellos. -General Odan- Saludo Malwen de manera cortés. -¿Has visto lo que acabo de hacer?- Pregunto Gwenderan con expectación. -Lo he visto. Y ten por seguro que te castigaré en proporción a tu estupidez y que pagarás hasta la última moneda de oro que cueste reparar el barco- Respondió Odan sin mostrar emoción alguna. -Ahora. Dime lo que has visto.- Exigió Odan al jinete que estaba cabizbajo. Era un incomprendido, un aventurero en un mundo soso y lleno de gente aburrida. Gwenderan se repuso y saludó militarmente a Odan. -La información que nos llegó era acertada, no habrá mas de 50 de esas criaturas. Tienen su campamento en una planicie a unos dos kilómetros de la costa. He encontrado a medio kilómetro hacia el norte el lugar perfecto para desembarcar. Una pequeña playa situada entre dos acantilados que protegerá y ocultarán nuestros navíos . Si nos damos prisa, podremos aprovechar la marea alta para navegar paralelos al acantilado más al sur y así ocultar nuestra llegada.- Explicó Gwenderon, olvidando su infantil comportamiento.

Odan agarro una mano con la otra en su espalda y comenzó a caminar hacía su camarote. -Buen trabajo, capitán. Puede retirarse-. Asintió el general con verdadero agradecimiento. Malwen siguió de cerca a Odan. -¿Hay algo más?- Pregunto el general. -Pues sí.- Respondió la elfa con voz molesta. -Hay una maga, Nariel, seguramente se ofreciese a venir por iniciativa propia para ayudar a los heridos. Quería decirle que tendrá un trato especial durante la batalla.- Dijo Malwen con seriedad.
-Jamás doy tratos de favor a nadie. Me conoces bien Malwen. ¿Como puedes pedirme esto?- Se indignó el general. 
Malwen camino con celeridad para cortar el paso a Odan. -Os equivocáis, noble Odan. No os pido nada. Os digo que yo, estaré mas pendiente de la seguridad de la muchacha que de la batalla. Y por cuanto os gusta planificar todo al detalle y cuanto os desagradan las sorpresas os lo digo. Como muestra de respeto.- Respondió Malwen a un Odan aún más indignado que luchaba por mantener la compostura. En cualquier soldado a su mando, semejante declaración habría acabado en un castigo inimaginable. Pero en boca de La Tejedora de Sombras, archimaga de un poder como pocos, semejante declaración solo era un factor más a tener en cuenta en la batalla venidera.

Malwen se retiró con una profunda reverencia, consciente de que aunque el general Odan no mostrase la más mínima reacción de furia, por dentro estaba siendo consumido por la rabia. Pero poco le importaban los sentimientos de Odan en este momento a Malwen, que miraba al otro barco que navegaba junto al suyo y, a veces, de reojo, a la costa que ya se veía en el horizonte.

Se apoyó en la barandilla con tristeza, la proximidad de la batalla era innegable. Alzó una plegaria por Nariel y otra por los soldados. -Que las sombras que tejo no nos alcancen- Pidió a los cielos y luego se retiró a su camarote a preparar los hechizos y embrujos para los violentos días venideros. Que serían rojos, como la sangre y el vino.